1976 - 24 DE MARZO -
2013
37 años han transcurrido
desde que la oscura noche dictatorial ensombreciera nuestra Patria,
como ya lo había hecho sobre el cielo de casi todos los países del
cono sur de América Latina.
Siempre debemos hacer el
ejercicio de recordar el horror que se vivió en aquellos años,
primero para honrar a tantas víctimas de la barbarie y segundo para
que su sacrificio no haya sido en vano.
Las dictaduras son
negativas desde donde queramos analizarlas. Matan literalmente sin
control ni respeto a ley alguna, aplican planes económicos que
benefician a los grupos de poder concentrado aliados a las potencias
del mundo, relegando las conquistas populares, y pisotean nuestra
cultura y nuestra identidad.
Para que se diera aquel
golpe de Estado confluyeron muchos factores: La vigencia de la guerra
fría que generaba confrontaciones calientes en los países
periféricos, la organización de países productores de petróleo
que pusieron en jaque a las potencias con el precio del oro negro, el
aumento de la conciencia de nuestro pueblo que día a día se
organizaba para lograr una mejor distribución de la riqueza con
muchos jóvenes que clamaban por la “patria socialista”, pero
también las divisiones internas y la debilidad y errores de los
sectores políticos tradicionales. Por último, la existencia de unas
fuerzas armadas formadas en la Escuela de las Américas de acuerdo a
los intereses del imperio y alejadas del nacionalismo que años antes
supo caracterizar a muchos generales como Mosconi, Savio y el propio
Perón y muchos de sus camaradas.
Afortunadamente hoy no se dan muchas de aquellas situaciones que posibilitaron el golpe pero esto no significa que tengamos asegurada la democracia automáticamente.
Debemos superarnos día a
día y mejorar la participación y la calidad de la democracia para
que nuestra sociedad la valore cada día más, no solo por
comparación con la dictadura sino también como un valor en sí
mismo.
Por ello hoy, a una semana de la elección que definió quien será el intendente de Viedma por los próximos tres años, vale reflexionar sobre la calidad de la democracia que debe honrar los 30.000 desaparecidos y los millones de personas arruinadas económicamente y culturalmente por el retroceso económico y cultural en que nos sumió.
En este sentido queremos
llamar a los integrantes de las dos fuerzas políticas tradicionales
que han instrumentado el clientelismo como método de captación de
votos y han reducido la democracia a un intercambio de favores para
que modifiquen esta metodología irresponsable que día a día aleja
más al ciudadano y devalúa los valores esenciales de la democracia.
El espectáculo de acarreo de personas y la promesa o entrega de
dinero o mercadería a cambio del voto que ambos partidos hicieron
es una afrenta a quienes dieron su vida por derrotar a la dictadura
en aquellos años oscuros.
Los instamos a cambiar
estas prácticas y de esa manera honrar a quienes cayeron para
construir una democracia social y de participación y construcción
ciudadana, que está muy lejos de esta a la cual nos han ido
acostumbrando, donde cualquier método se justifica para obtener un
triunfo.
Debe haber una coherencia entre el método y el objetivo.
Desde el Partido
Socialista defendemos la democracia como la única base sobre la cual
construir ciudadanía, derechos e igualdad y por eso somos coherentes
entre nuestros métodos de difusión respetando a las y los
ciudadanos y nuestros ideales.
Por ello una vez más decimos NUNCA MÁS y asumimos la responsabilidad de construir ese nunca más con nuestras acciones de todos los días.
PARTIDO SOCIALISTA DE VIEDMA - RIO NEGRO
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